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Lesiones y patologías frecuentes en Traumatología

Aquí te puedes informar sobre ciertas patologías frecuentes

 
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FASCITIS PLANTAR

La fascitis plantar es una lesión cada vez más frecuente en la sociedad actual y muy molesta para la persona que la sufre.

Consiste en una inflamación de la fascia del pie (tejido conectivo de la planta del pie), y puede estar producida por:

Espolón calcáneo. Prominencia ósea que aparece en el hueso calcáneo y que debido a su presencia produce una irritación e inflamación de la fascia.

Por exceso de tensión en el tendón de Aquiles. El tendón de Aquiles y la fascia plantar tienen una estrecha relación por lo que la tensión del tendón de Aquiles provoca tensión también en la fascia plantar provocando su irritación e inflamación

Sobrepeso.

Problemas en el arco del pie. Tanto el pie plano como el pie cavo pueden producir fascitis plantar debido a que la modificación en el arco del pie conlleva una modificación en la posición relativa de dicha fascia sobre el resto de estructuras del pie.

Cambios bruscos en el nivel de actividad física o calzado deficiente o inadecuado para dicha actividad deportiva.

Correr largas distancias sin proporcionar los periodos de descanso adecuados o correr sobre terreno irregular o con desnivel.

 

Su tratamiento consiste en:

  • Crioterapia: aplicación de frio local para disminuir la inflamación.

  • Ultrasonido: aplicación de ondas ultrasónicas para lograr un efecto antiinflamatorio profundo

  • Terapia manual: mediante distintas técnicas de terapia manual se busca la normalización del tono (relajación) de la musculatura podal, el estiramiento de la fascia para lograr una vascularización del tejido que le permita una recuperación más rápida.

  • Electroterapia: aplicación de terapia eléctrica de tipo analgésico y relajante para potenciar la acción de las técnicas manuales y para lograr una analgesia de la zona que le permita al paciente afrontar las actividades de la vida diaria con menor nivel de dolor.

  • Plantillas correctoras: en el caso de que sean necesarias para corregir el foco de irritación del tejido.

Tapping o vendaje neuromuscular: aplicación de distintas técnicas de vendaje que permitan liberar al tejido irritado de parte de su carga para facilitar y acelerar la recuperación.

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NEUROMA DE MORTON

El neuroma de Morton consiste en el engrosamiento del tejido alrededor de uno de los nervios de los dedos de los pies más frecuentemente el lugar entre el tercero y cuarto dedo del pie. Esto puede causar un dolor agudo con ardor en el dorso del pie.

Sus síntomas son hormigueo o entumecimiento en los dedos del pie, sensación como si tuvieras una piedra en el zapato o dolor agudo en el dorso del pie que puede irradiarse hasta los dedos.

Factores de riesgo para desarrollar el neuroma de Morton:

  • Tacones altos. Usar zapatos de tacón alto o ajustado o con un apoyo deficiente puede ocasionar una presión extra sobre tus dedos y sobre la planta del pie.

  • Determinados deportes. Participar en actividades atléticas de alto impacto como trotar o correr puede someter tus pies a un microtraumatismo repetitivo. Los deportes que se caracterizan por el uso de zapatos ajustados, como el esquí o la escalada de montañas, pueden ejercer presión sobre los dedos.

  • Deformidades del pie. Las personas que tienen juanetes, dedo martillo, pie cavo o pie plano, presentan mayor riesgo de desarrollar neuroma de Morton.

Su tratamiento consiste en:

  • Cambio en los hábitos nocivos: cambio de calzado a uno menos opresivo, modificación de los tiempos de descanso entre actividad.

  • Crioterapia: aplicación de frío local para disminuir la inflamación de los tejidos periféricos a la zona de lesión, liberando así presión del nervio atrapado.

  • Terapia manual: mediante distintas técnicas manuales como normalización del tono (relajación) de la musculatura periférica a la zona de lesión, estiramiento y movilización de la musculatura del dorso del pie para liberar tensión de la zona, movilización del tarso, liberación de adherencia entre los metatarsianos.

  • Gancheo: utilización de ganchos para poder movilizar el tejido a un nivel más profundo y así liberar adherencia y mejorar la motilidad de los tejidos de la zona.

  • Magnetoterapia: la aplicación de esta aparatología con los parámetros adecuados tiene un efecto antiinflamatorio más profundo que la crioterapia, complementándose entre sí.

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ESGUINCE DE TOBILLO

El esguince de tobillo externo es una de las lesiones más frecuentes en esta articulación y aun más si nos referimos a la práctica deportiva.

El esguince de tobillo externo se produce normalmente después de una entorsis (torcedura), en este mecanismo lesional el ligamento lateral externo suele ser la estructura que más sufre (debido a la distensión que le produce la propia entorsis), aunque se producen más modificaciones como la anteriorización del astrágalo (hueso responsable de la flexoextensión del pie), el espasmo de los músculos peroneos debido al estiramiento repentino que sufren en la entorsis…

Su tratamiento consiste en:

  • Crioterapia: aplicación de frio local para disminuir la inflamación.

  • Electroterapia: aplicación de terapia eléctrica para normalizar tono muscular (relajar) y lograr una analgesia local (alivio del dolor).

  • Magnetoterapia: la aplicación de terapia magnética para lograr un efecto antiinflamatorio profundo complementándose con la crioterapia.

  • Ultrasonido: aplicación de ondas ultrasónicas para lograr un efecto antiinflamatorio profundo.

  • Terapia manual: mediante distintas técnicas como normalización de tono (relajación) de la musculatura espasmada (peroneos, gemelos, soleo), cyriax sobre ligamento lateral externo (el cyriax o masaje transverso profundo permite que las fibras dañadas del ligamento se realineen correctamente para una funcionalidad optima), manipulaciones para retroposicionar al astrágalo y devolverlo a su posición natural…

  • Tapping o vendaje neuromuscular: el vendaje neuromuscular es mucho mejor que cualquier órtesis convencional (tobillera) ya que ofrece una sujeción mayor, brindándole al paciente una mayor comodidad para sus actividades diarias sin el inconveniente de la presión que producen este tipo de órtesis, además de ser impermeable este tipo de vendaje también permite respirar a la piel mientras está colocado, superando con creces al vendaje típico en este tipo de lesiones.

  • Prevención de recaídas: tras haber superado la fase aguda de la lesión se procederá a diseñar un programa específico de ejercicios para el paciente en función del origen de la lesión para potenciar la musculatura que sea necesaria y aumentar la propiocepción (equilibrio) en dicha articulación para así evitar posibles recaídas.

TENDINITIS DEL TENDÓN DE AQUILES

La tendinitis del tendón de Aquiles suele estar provocada por:
Microtraumatismo repetitivo: esto se produce cuando alguna acción cotidiana o gesto deportivo produce un pequeño estímulo irritativo en el tendón, este estímulo por sí mismo no es capaz de producir la lesión pero la acumulación en el tiempo de este estimulo va irritando el tendón hasta inflamarlo y producir la tendinitis.
Este estimulo puede proceder del calzado (calzado inadecuado), de la técnica deportiva (mala pisada), de una mala gestión de los estímulos de carga y descanso, de algún problema en el pie (pie plano, pie cavo, juanetes, dedos en garra, dedos en martillo), de hábitos posturales nocivos…
Su tratamiento consiste en:
Crioterapia: aplicación de frio local para desinflamar el tendón.
Electroterapia: aplicación de terapia eléctrica para normalizar tono muscular (relajar) y lograr una analgesia local (alivio del dolor).
Magnetoterapia: la aplicación de terapia magnética para lograr un efecto antiinflamatorio profundo complementándose con la crioterapia.
Ultrasonido: aplicación de ondas ultrasónicas para lograr un efecto antiinflamatorio profundo.
Terapia manual: mediante distintas técnicas como normalización de tono (relajación) de la musculatura espasmada (gemelos, soleo), cyriax sobre tendón de Aquiles, (el cyriax o masaje transverso profundo permite que las fibras dañadas del tendón se realineen correctamente para una funcionalidad optima), estiramiento de gemelos y sóleo, para disminuir la tensión pasiva de dicha musculatura y por tanto la tirantez del tendón de Aquiles, técnicas de masaje sobre el tendón de Aquiles para aumentar la vascularización de la zona y favorecer la recuperación.
Tapping o vendaje neuromuscular: en esta lesión se pueden realizar distintos tipos de vendaje:
Para favorecer la relajación de la musculatura y así disminuir la tirantez del tendón de Aquiles y que disminuya la inflamación
Para vascularizar el tendón de Aquiles y así favorecer la llegada de oxigeno y nutrientes a dicho tejido lo que acelera la recuperación.
De corrección postural en caso de que el estímulo irritativo sea causado por mala pisada o hábitos posturales nocivos.

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